jueves, 2 de septiembre de 2010

Monstruos con boleto

Se deslizan como anguilas, empujan, aprietan y se contorsionan. Absorbiendo el espacio vital de otros, crean un lugar que antes no existía. Los demás los miran con asombro, desconcertados ante tal falta de respeto.

Quizás necesitan cariño, contacto físico, por eso buscan meterse bajo los sobacos de otra gente. Quizás no encuentran su lugar en el mundo o tienen una errónea percepción del tiempo y del espacio

Los otros piensan en la impunidad. Y mientras, se van acostumbrando a la idea de compartir un trozo de vida con estos especímenes, que se quedaran sólo hasta ver una nueva luz, un nuevo resquicio, para adentrarse a los codazos, a joder a otros, más atrás.

ámbito de influencia

domingo, 22 de agosto de 2010

Destiempo

Estimado Príncipe Azul:

El motivo fundamental de esta misiva es ponerlo en conocimiento de mi situación actual y comunicarle que lo encuentro en falta para conmigo.

En los más tiernos años de mi niñez me fue informado que usted se presentaría ante mí en los años venideros y que, siendo poseedor de admirables virtudes, estaría dispuesto a realizar las más osadas hazañas en pos de ganar mi corazón. Hecho esto, compartiríamos el resto de nuestras vidas comiendo perdices y disfrutando de sus riquezas.
El inconveniente que quiero hacerle saber surge en este punto, ya que el comienzo de la relación debería haberse producido, estimo, hace algunos años.

En un principio he esperado encontrarlo a la vuelta de la esquina, lo que me generó una molesta taquicardia que aún hoy perdura. Después, ante su demora, comencé a confundirlo con hombres de los alrededores que no sólo no cumplían con sus condiciones económicas, sino que han osado hacerme sufrir. No se preocupe que igualmente, de ellos sólo me han quedado el sinsabor y algunos muebles.

Lo importante es que, aunque nunca supe la fecha exacta de nuestro ansiado encuentro, es de suma urgencia que se produzca a la brevedad. La larga espera comienza a producir efectos adversos en mi persona, como alteraciones cíclicas del humor, desordenes de peso y síndrome del ceño fruncido, entre otras.

Si el motivo de su retraso es la conquista de riqueza, la obtención de títulos nobiliarios, o de otro tipo, considero que ya ha pasado el tiempo suficiente para que concluya esos emprendimientos. He conseguido trabajo y, sin ánimo de ofenderlo, a estas alturas no me preocuparía ganar más que usted.

Sepa que me urge obtener alguna prueba de su existencia para poder enfrentar a aquellos que se empeñan en decirme que ya no quedan caballeros dispuestos a luchar por el amor de una damisela, e insinúan que si sigo esperándolo, ya no pasará ninguna carroza dispuesta a transportarme.

Por último, debo ponerlo en conocimiento de que su demora ha hecho nacer un pernicioso pensamiento que aparece de forma recurrente en mí mente. Un pensamiento que proclama a viva voz que en realidad usted no existe, que me han mentido, que ha sido todo un cuento.

A la espera de un cercano encuentro,

Con amor acondicionado

La Princesa

martes, 20 de julio de 2010

No por el día de hoy

Ser amigo
no es un mensaje de texto,
no es un mail con ositos de peluche
ni es escribir en tu muro de facebook

Ser amigo
no es el 20 de Julio
no es el regalito
ni la culpa por no habértelo comprado

Ser amigo
es no darse cuenta del tiempo que pasó
y que no importen los aniversarios
poder llorar como bebés sin el más mínimo pudor
o babearnos de la risa

y son las presencias,
esperar con alegría el día de juntarnos
y servirnos de muralla cuando el bajón asedia
o de papel picado los días que haya fiesta

es una hermandad por convicción, una religión en comodato
un código interno
un significado nuestro
es que me entiendas lo que no digo
y que a veces sepas quien soy mejor que yo

y son cervezas y es champagne
y son tantos cafés, tantos mates, tanta catarsis,
las anécdotas con orgullo
el amor sin monogamia
y querer y enojarse y entender y perdonar
y querer un poco más

Ser amigo es no poder evitar la sonrisa cuando aparecen los recuerdos.



Quiero agradecer a Emilse Mancebo, quien me ayudó a ordenar un poco todas las ideas que había en entre estos versos.

jueves, 8 de julio de 2010

Efímeras

Las burbujas no se ocupan de exteriores. Viven al día sin pagar la cuenta. Acechan las esquinas de vueltas inesperadas o anidan en los huecos de las agendas.
Las burbujas no pronuncian verbos en pasado, no consideran las probabilidades. No deshojan margaritas, ni prometen, ni sueñan. Se les da por pasearse a cualquier hora por las vidas de los desengañados. Dibujan historias en las paredes de los presos, deslumbran ciegos, reviven muertos. Bordan memorias en los aeropuertos mientras huyen sin dejar su paradero. Y se van escupiendo lagrimones. Y su estela enhebra dudas en el aire. Ese que respiran los que pierden las apuestas, los que creen que un destello puede durar más que una vida de mariposa.
Yo las extraño como a los cuentos de la infancia, pero dudo de sus recuerdos cada vez que parpadeo. Será que las encuentro siempre lejos. O que ellas me encuentran, traicioneras, para inmolarse contra el viento apenas dejo de mirarlas.

martes, 25 de mayo de 2010

Dominó

La diosa fortuna decidió jugar al dominó con los edificios del barrio financiero. Con su dedo gigante golpeó al primero, este golpeó al siguiente y así, con gran estruendo, no quedó ninguno en pié. Cientos de ventanitas luminosas titilaron al caer. Los vidrios formaron flores brillantes en las veredas y en las plazas. Miles de oficinistas escaparon de sus jaulas. Algunos aletearon felices sobre el río, cantando canciones de su juventud que habían olvidado. Otros, los que nunca habían aprendido a volar, dibujaron manchas rojas sobre el asfalto.

domingo, 16 de mayo de 2010

Siéntate a esperar...

Un hombre se sentó a la vera del río esperando ver pasar el cadáver de su enemigo. El primer día pasó nadando una mula, sobre su lomo viajaba un mono con sombrero de pana. El mono lo saludó, pero como no había pasado el cadáver de su enemigo, el hombre se disgustó. El segundo día pasó una caravana de flamencos, cada uno con un cascabel colgado al cuello. El sonido envolvió al hombre, pero como no había pasado el cadáver de su enemigo, él se entristeció. El tercer día, una barca cargada de cortesanas vestidas de seda, se acercó a la costa y lo invitó a subir, pero como aún no pasaba el cadáver de su enemigo el hombre se negó.
Los días se sucedieron y él esperó y esperó. Estaba cada vez más disgustado y triste. Muchas cosas pasaron por el río y él las ignoró, hasta que un día, ya viejo y cansado, se dio cuenta de que había desperdiciado su vida en la espera. Fue tal su amargura que se zambulló en el río y se ahogó.
Unos kilómetros más adelante, su enemigo llegaba a la orilla después de haber dado la vuelta al mundo, cansado y feliz. Mientras se sacaba las botas y metía los pies en el agua, vio pasar un cadáver flotando boca arriba. No lo reconoció.


miércoles, 12 de mayo de 2010

¡Más vino por favor!

Parece interesante. Debería estar escuchándolo, pero mejor no, porque si presto atención puede dejar de ser interesante y ahí se complica. Tendríamos esos silencios incómodos, hasta que él o yo diría que ya es hora de irse. Y nos despediríamos con un beso en la mejilla, y nunca más. Ya se acabo el vino, ¿Por qué no deja de hablar tanto y pide otro? Dijo que le gustaba mirar películas en el sillón de su casa, que era un tipo familiero. Y seguro que si esto sigue enseguida me presenta a la los padres. Iríamos a mirar películas a su casa, y tendríamos sexo en el sillón… sexo… ¿cuando fue la última vez? ¿Ya pasó un mes, dos…?…Y tiene un trabajo estable, al menos se banca solo, puede pagar la mitad de todo. Podríamos alquilar algo juntos, algo más grande…Uh, ahora cuando llego tengo que poner ropa a lavar…Le gusta estar con sus amigos. Es bueno que tenga amigos, es una buena señal, mientras no sean todos unos mamertos que se la pasen hablando de fútbol… Algún día podría presentarle a mis viejos, y los domingos iríamos a visitarlos y otro día a la familia de él. Podríamos salir a comer con mis amigos, o con los de él. ¿Se querrá casar? A mi no me importa, pero si él lo quiere mucho… Y veríamos películas en nuestro sillón. ¿Pasaron más de dos meses de la última vez? … Invitaríamos a nuestros amigos, que seguro algunos ya tendrían hijos. Y quizás, porque no, tendríamos uno nosotros también, o dos. Adoptar, si, también es una opción… Y todos hablaríamos de nuestros hijos, de lo primero que dijeron, del precio de los pañales… y habría juguetes por todos lados. .¿y qué si ya pasaron mas de tres meses? Tampoco es cuestión de agarrar lo que venga… Y los domingos a visitar a los abuelos y ropa de chicos y grandes colgada en el tender. Yo seguiría trabajando, con el sueldo de uno sólo no alcanza. Igual, ni en pedo dejo de trabajar para ser ama de casa... y cuando llegara del trabajo tendría que hacer de comer, pero el me ayudaría, si, parece un tipo responsable… Y esperaríamos que los nenes se duerman para dormirnos también de tan cansados y los sábados usaríamos el sillón para ver películas de Disney… y buscaríamos escuelas privadas por el barrio y cuando llegue del trabajo haríamos la tarea con los chicos, y después la cena y ya me iría a dormir, sin soñar; hasta que los chicos crezcan y se casen o se vayan a estudiar al exterior… Volveríamos a ver películas para grandes en el sillón, pero sin sexo, a esa edad ya sería difícil tener sexo en el sillón…Y ahora está callado, me está mirando. El silencio es incómodo…

Y ella le dijo - Es hora de que me vaya.

Bs As Reported Speech

El hecho

Jueves a la noche, Puerto Madero.
Ella y él caminaban por la vereda que bordea los diques mientras mantenían una conversación típica de primera cita.
Luna llena, estrellas.
El hizo una parada estratégica y apoyándose en la baranda, se puso a contemplar el vaivén de los barcos.
Cara de soñador, respiración profunda.
Giró la cabeza y la miró a los ojos. Ella le devolvió la mirada y además, una sonrisa.
Ausencia de palabras, acción.
Con la vista fija en sus labios estiró los brazos hacia ella y levantó el pie izquierdo para dar el paso.
En ese instante una suculenta cagada de pájaro le dio de lleno en la cabeza.
Asco e incredulidad, carcajada de mujer.


Mismo jueves a la noche, mismo lugar.

Bueno, este pibe ya podría dejar de hablar del viaje a Tombuctú o yo que sé, ¿no? Estamos hablando hace dos horas, a ver si le ponemos ritmo a la cosa. Igual si, esta bueno. Y pagó con tarjeta Gold; debe ganar bien. Aunque podría vestirse un poco mejor si tiene tanta plata. Ah, mirá, también viajaste a la India, que loco. Me está cansando. Si no estuviera tan bueno me voy ya. Tiene lindos ojos. Menos mal que paro de hablar. Se viene el beso. ¡Al fin!
¡Ay Dios! No lo puede haber cagado un pájaro, me muero. ¡Nooooo!, ¡La frente llena de mierda! ¡La cara que pone! Juaaaaa...


Mismo jueves a la noche, mismo lugar.

Ah, que buen culo tiene. Bien ahí eh. Esta linda la morocha. Ahora con lo de mi viaje a Bangkok la mato. Si si. Ya esta cayendo. ¿O no? ¿Se está aburriendo? Mejor le cuento de la India. Mejor me callo, no sea cosa que se piense que me la creo. Si, acá esta lindo para parar. Que ojazos que tiene. Que ganas de comerle la boca. Y si… yo me mando.
¿Que me cayó? ¡Mierda! ¡No! ¡Que asco! No me puede estar pasando esto. No puede. Se va a cagar de risa. Ay, si, se cagó de risa la muy hija de puta, y la re mil puta madre que la parió. Me cago en los pájaros de m….

Viernes al mediodía, almuerzo en el Microcentro.

... pero lo peor de todo fue cuando salimos del restaurant. Empezamos a caminar por el lado de los diques. El pibe seguía hablándome de sus viajes, ya me tenía harta. En una se para y pone cara de galán. Yo ni lo miré. Cero chance le iba a dar, era un nabo. Y escuchá esta: cuando se iba tirar a darme un beso lo cagó un pájaro. Me moría, te juro. No me pude contener y me cague de risa. Lo tendrías que haber visto, así con toda la frente llena de mierda y poniendo una cara ridícula muy graciosa. Fue increíble…

Viernes a la tarde, conversación telefónica.

...y cuando salimos del restaurant enfilé para el lado de los diques. La mina medio pelo y además era una embole. Yo le hablaba no se de qué como para rellenar porque ella tenía menos conversación que Bernardo, el del zorro. Íbamos caminando y en una paro, como para arrimar. Imaginate lo que me salió la cena que tuve que pagar con la extensión de la tarjeta de mi viejo. Aunque fuera una momia tenía que intentar amortizar. Y podes creer que cuando la mina estaba lista, que ya me estaba comiendo con la miraba, me caga un pájaro.
Boludo, no lo podía creer. Igual la safé, me dí vuelta rápido y la mina casi no se dio cuenta…


viernes, 2 de abril de 2010

Señorita, no divague

¿Cómo no? ¿Cómo no? Si no queda más que andar divagando para encausarse en la vida. Si ha llegado la materia a límites tan insospechados, que si no se le hace frente a fuerza de ideas nos tapa los poros y nos mata. No vio ya que los señaladores dicen que el miedo no es más que todas las mentiras que inventamos para ahuyentar los sueños y así no pensar siquiera en realizarlos.
No señor, no puedo dejar de divagar. Imaginar se ha vuelto imprescindible para revestir esta realidad relativa. Así, los tomates me han dado más de una alegría, ni hablar de las nubes y de los saltamontes. Es más, si usted fuera capaz de ver lo que yo veo, andaría divagando a los cuatro vientos, en las cuatro esquinas.
Creo que es hora de que se percate de que las mariposas vuelan escribiendo nombres propios; que las gotas que caen de los aires acondicionados apuntan a propósito a la frente o al escote. Usted, que se asombra ante la tecnología digital y la robótica, y yo le digo que una hormiga no entra ni en mil quinientos giga bites por mas que intente. Mírela si no, tan autoprogramada, tan sin batería recargable. Y ni me hable de los rascacielos de Dubai, que si a la tierra se le place sacudirse las pulgas no queda ni una ventana en su lugar.
Hágame el favor, déje de andar imponiendo su palabrería legal, que cualquier día de estos los códigos lo van a agarrar a cachetazos y las leyes lo van a señalar con el dedo, y ahí lo quiero ver. Va a quedar mirando las manchas de la pared y viendo monstruos; tomando la pastillita de la paz para poder apagar las sombras de su pieza. Mejor empiece a divagar desde ahora, que a lo sumo del cajón de la mesa de luz le saltará un gnomo, o un enano, pero nunca un revólver con una bala tatuada con su nombre.




miércoles, 24 de marzo de 2010

Inmortalidad


Un hombre esta sentado con la cabeza levemente inclinada a un costado. La habitación donde se encuentra tiene dos puertas, una a la izquierda, otra a la derecha. El hombre está en un sillón, justo en el medio.

Desde la izquierda, una oruga se desliza con esfuerzo a diez centímetros por hora, intentando llegar a la puerta de la derecha. En un ángulo del techo, una araña comienza a tejer su red. La humedad del ambiente inicia el proceso de enmohecer las paredes.

El hombre no ve nada de esto. Su mirada está fija en una única ventana por donde la luna se ve pasar lentamente sobre un cielo oscuro.


El tiempo se detiene y la eternidad se duerme junto al hombre en el sillón.


Sin esperarlo, el techo se cubre de una espesa capa de tela de araña formando una nube pastosa. Miles de gusanos se revuelcan en el piso, intentando cruzar la habitación. Mientras, siguen reproduciéndose y el moho cubre de verde cada centímetro de las paredes y la luna parece estar fija en la ventana. El hombre suspira.

Los gusanos se detienen, también la araña, los microorganismos del moho, la luna. Todos observan al hombre.


Con un crujido, la cabeza se desprende de los restos del cuello y rueda esparciendo su cabellera gris sobre la masa de gusanos aglutinados.


Nadie hace preguntas. Todo vuelve a la frenética actividad.